Este dossier reúne cuatro investigaciones que representan desarrollos recientes en el campo de la arqueología histórica en México, pero con la singularidad de hacerlo desde la mirada de la arqueología del conflicto y de la arqueología de campos de batalla. Conjuntando perspectivas teóricas y metodológicas diversas, los trabajos aquí compilados abordan episodios bélicos que abarcan desde la conquista del occidente en el periodo colonial (1521-1820) hasta las guerras del siglo XIX y los enfrentamientos de la Revolución Mexicana. A través del análisis de paisajes fortificados, campos de batalla, dispositivos defensivos y huellas materiales de la confrontación, estos estudios revelan cómo el conflicto no solo dejó marcas físicas en el territorio, sino que también configuró formas de control, resistencia y memoria en el tiempo.
En las últimas décadas, la arqueología histórica en México ha experimentado una expansión notable en sus objetos de estudio, metodologías y enfoques interpretativos. De gran valor académico han sido investigaciones acerca de dinámicas conventuales, de interacción entre diferentes identidades étnicas, o bien de las dinámicas tecnológicas y sociales de la producción alfarera, por ejemplo. Sin embargo, aún enfrenta desafíos importantes: la necesidad de continuar robusteciendo agendas propias, de enriquecer los diálogos con otras regiones de América Latina, y de articularse con debates globales en torno al patrimonio, el conflicto y las formas en que se construyen, transmiten y disputan las narrativas sobre el pasado. Este dossier se propone como una contribución a esas discusiones al visibilizar investigaciones que, situadas en diferentes momentos históricos y regiones del país, comparten una preocupación común por comprender las formas en que la guerra y la violencia se inscriben materialmente en el paisaje y en la experiencia histórica.
Enmarcado en el periodo colonial temprano, el artículo de Angélica María Medrano Enríquez examina la Guerra del Mixtón (1541–1542), uno de los levantamientos indígenas más significativos del siglo XVI, protagonizado por los pueblos indígenas del occidente novohispano contra el avance militar de la Corona española. A partir de un enfoque transdisciplinario que articula arqueología, historia y análisis espacial, la autora reconstruye el contexto geográfico, político y simbólico del conflicto, con especial atención al papel del paisaje como escenario estratégico de resistencia. A través del cruce entre fuentes coloniales, cartografía histórica y exploración arqueológica, el artículo identifica sitios clave y propone nuevas hipótesis de localización para otros espacios donde tuvo lugar este conflicto aún no plenamente definido, como el Peñol de Coina o el propio Mixtón. El trabajo en conjunto cuestiona las narrativas coloniales sobre la guerra desde una perspectiva crítica y descentralizada.
El artículo de Alonso Pérez Juárez ofrece un estudio histórico-arqueológico de la arquitectura militar en Monterrey durante la Guerra de Intervención Estadounidense (1846–1848). A partir del análisis de fuentes documentales, planos arquitectónicos, cartografía histórica y un riguroso trabajo de localización en campo, el autor examina la disposición, funciones y materialidad de las edificaciones militares construidas o adaptadas por el ejército mexicano en el contexto del conflicto. La investigación muestra que estas estructuras no fueron improvisadas, sino fruto de un conocimiento técnico preciso en principios de fortificación del siglo XIX. En Monterrey confluyeron sistemas abaluartados y fortificaciones de campaña, en una disposición estratégica que maximizó la defensa de accesos clave como el Cerro del Obispado. Esta lectura permite reinterpretar la capacidad constructiva y táctica del ejército mexicano, y contribuye a una arqueología del conflicto que valora la arquitectura militar como evidencia material, cultural y política frente a la agresión extranjera.
El artículo de José Antonio Motilla Chávez y Andrés Raymundo Zuccolotto Villalobos presenta un estudio histórico-arqueológico de la Batalla de Ahualulco (1858), un episodio clave de la Guerra de Reforma. Mediante el cruce de fuentes documentales, análisis computacional de redes históricas y exploraciones espaciales del terreno, los autores proponen una lectura crítica del enfrentamiento, cuestionando las narrativas tradicionales. El trabajo subraya el papel estratégico del Cerro Divisadero en el desarrollo de la batalla y demuestra cómo el paisaje influyó decisivamente en las decisiones tácticas de ambos bandos. Esta investigación constituye un valioso aporte al campo de la arqueología de campos de batalla en México, al integrar herramientas metodológicas innovadoras con un enfoque transdisciplinario para reinterpretar uno de los eventos más significativos y menos estudiados del conflicto liberal-conservador, capital durante el siglo XIX.
Por su parte, el artículo de Francisco Montoya Mar y Maby Medrano Enríquez analiza la toma de Torreón de 1914 desde la perspectiva de la arqueología de los campos de batalla. A partir de un detallado estudio de fuentes documentales, partes militares, registros materiales de artillería y el análisis del emplazamiento urbano contemporáneo, los autores reconstruyen con detalle el orden de los acontecimientos, la disposición táctica de las tropas y el papel determinante de la artillería en el desarrollo del enfrentamiento. Asimismo, reflexionan sobre los procesos de olvido y reapropiación de la memoria revolucionaria en el norte de México, y advierten cómo el crecimiento urbano ha provocado la pérdida de evidencias materiales que dificultan la reconstrucción arqueológica e histórica de estos eventos.
En conjunto, los trabajos que conforman este dossier ilustran las posibilidades analíticas y críticas de una arqueología histórica del conflicto, que no se limita a registrar vestigios del pasado, sino que interroga los acontecimientos bélicos a partir de la evidencia inscrita en el paisaje, la arquitectura y los objetos. Desde distintos escenarios y temporalidades, estas investigaciones revelan cómo la guerra transforma el espacio, produce dispositivos materiales de control o defensa, y deja huellas que pueden ser recuperadas, reinterpretadas y discutidas desde el presente. Al hacerlo, los artículos aquí reunidos contribuyen a desmontar narrativas hegemónicas, a visibilizar memorias silenciadas y a plantear preguntas urgentes sobre la forma en que construimos conocimiento sobre el pasado armado.
Asimismo, el dossier da cuenta de un esfuerzo colectivo por consolidar líneas de investigación colaborativas, transdisciplinarias y metodológicamente rigurosas en el campo de la arqueología histórica en México. Estos trabajos articulan saberes provenientes de la arqueología, la historia, la antropología, la geografía y las ciencias computacionales, y ponen en diálogo escalas locales, regionales y nacionales en la interpretación del pasado de nuestro país.
Agradecemos al Comité Editorial de la Revista de Arqueología Histórica Argentina y Latinoamericana por haber acogido esta propuesta, así como a las autoras y autores por su generosidad y compromiso con el proceso editorial. Confiamos en que este dossier contribuya al fortalecimiento del campo de la arqueología histórica en América Latina, y a la consolidación de una comunidad crítica que reflexione, desde la materialidad, sobre las formas que ha adoptado la violencia en nuestra historia y las memorias que estas formas aún disputan.
Pamela Jiménez Vargas
Editora invitada
Instituto de Investigaciones Antropológicas
Universidad Nacional Autónoma de México
E-mail: pamela.jimenez@colmex.mx
https://orcid.org/0000-0002-8443-4361
Jorge M. Herrera Tovar
Editor invitado
Instituto de Investigaciones Antropológicas
Universidad Nacional Autónoma de México
E-mail: sanjorgeyeldragon@unam.mx
https://orcid.org/0009-0001-2189-0263